Para inaugurar esta sección taaan especial, me gustaría empezar de la misma forma que estreno mis nuevas libretas, detallando cuál será su misión en la primera página. Cada uno de mis cuadernos comienza con lo que me gusta llamar “Intención Energética” (creo que es el título que mejor resume su cometido), una breve presentación en la que explico las ideas principales que pretendo que guarden las hojas de cada diario concreto. Estas intenciones varían según mi momento vital, el tipo de cuaderno o mis necesidades personales.
No hay dos páginas iguales. Como cualquier fragmento escrito de mi puño y letra, es algo completamente natural y espontáneo, no me preocupo por su estructura formal, de si guarda algún sentido lógico siendo interpretado por otros ojos o si estoy dando demasiadas vueltas a las mismas ideas. Es mío, refleja quién soy y eso no es solo suficiente, sino que también es perfecto.
Me fascina cómo fluye libremente la sucesión de palabras encadenadas que salen cuando cojo un bolígrafo y vuelco mis pensamientos sobre el papel, es algo que refleja mi más pura esencia. Como es lógico, al escribir en digital y no con mi pluma de tinta negra de confianza, estas páginas (porque así las voy a llamar) guardarán más coherencia narrativa que algunas de las que residen en mis diarios, pero mantendrán el mismo carácter extremadamente íntimo que cualquiera de ellos. Quizá a veces te cueste interpretar mis palabras, aunque para mi siempre cobran un sentido especial, pero eso también tiene su gracia. Quizá lo leas con una perspectiva nueva, igual de válida que la que yo, como autora, pretendo mostrar inicialmente.
Seguramente no relea esto, de igual modo que no tiendo a revisar ninguno de mis diarios. Me gusta sentir que, al sacarlo de mi cabeza, toda esta nube de pensamientos fluye libre hasta volver al lugar de donde salieron. Me da paz, muchísima más de la que generan estando encerrados en mi cabeza, dando vueltas, sin encontrar salida, reproduciéndose y anundándose unos con otros de forma caótica.
Esta es mi forma favorita de orden.
Espero no tener faltas de ortografía o gramática, aunque no es algo que me preocupe porque no suelo tenerlas, pero es lógico que al reproducir narrativas mentales, la dicción a veces llegue a confundir o incluso a ser errónea formalmente. Las que me leáis, probablemente notaréis cómo me voy yendo de un tema a otro, sin orden ni sentido, aunque suelen cobrarlo al entrelazarse entre sí.
Lo más cómodo de esta plataforma, a diferencia del papel, es que (aunque no conserve su magia) puedo escribir en cualquier momento, tiempo o lugar. No necesitaré salir de casa con un bolso de un tamaño un poco más grande de lo que considero cómodo para que me quepan mis queridos cuadernos y mis múltiples bolígrafos (porque sí, siempre he sido esa chica del estuche gigante que tenía de todo, lista para prestar materiales a cualquiera de la clase, y he seguido siéndolo en la universidad y ahora en el trabajo), sino que puedo ponerme a escribir desde el bus, en una cafetería, en la piscina o en cualquier otro lugar. De hecho, seguramente indique al comienzo de la entrada la ubicación en la que me encuentro, porque siento que eso le da un toque más cercano y único, un poco de “meta-diario”, llamémoslo así. Además, aprovechando las ventajas de la plataforma, incluiré alguna foto de mi día, más o menos significativa, pero viva.
¿De qué iba esto? ¡Ah, sí! La intención energética, vayamos con ello. Antes de eso, decir que os recomiendo infinito a todas las que amáis escribir, que sé que sois muchas, que dediquéis una página (como esta) a definir el rumbo de cada nueva libreta, dotarla de vida, de personalidad, formar su carácter a vuestra merced personal. Estrenar algo es una de mis cosas favoritas, y siempre disfruto con ilusión ese momento que funciona como una “presentación formal” con el objeto que me acompañará en el pequeño fragmento vital que está por venir.
En esta sección incluiré textos de diversas extensiones (según me plazca) los cuales no revisaré demasiado (por no decir nada) compartiendo con vosotras mis reflexiones personales, descubrimientos del día a día, pensamientos recurrentes, sensaciones… de todo chicas, de todo. Las que disfrutéis del journaling tanto como yo sabréis a que me refiero, porque esto será un journal público, digamos. También me gustaría incluir “ejercicios” a modo de preguntas interactivas, respondiéndolas yo y por supuesto invitándonos a reflexionar conmigo y llevar esta hábito tan sumamente nutritivo juntas. Estoy segura de que tenemos muchas cosas en común y estoy deseando que las descubras (y, si quieres, compartirlas conmigo por mensaje directo o en los comentarios, para que otras lectoras también tengan la oportunidad de interactuar en cada entrada).
Siento que los textos largos escritos en Internet se hacen difíciles de leer (o al menos a mí me lo parece) por eso me genera un poco de inconformidad cuando publico alguno. Es paradójico, siendo la creadora de una revista digital, pero me refugio en el valor que sé que tiene todo esto y lo que puede aportar aunque sea a una chica que se sienta llamada a leerlo sin perezas. Y eso, al final, es lo que importa, no mis dudas ni mis hábitos perjudiciales (con los que no me gusta estar tan familiarizada y actúo activamente por cambiarlo) como es esta dificultad de atención desgraciadamente tan común.
No sé quién eres ni que te habrá llegado a leer estas palabras pero, sea como sea, me hace mucha ilusión que lo estés haciendo y me genera la misma curiosidad que, supongo, te ha llevado a ti a esta página. Lo que más me gusta de publicarlo es pensar que estás palabras pueden incitar a leer más, no solo aquí, sino sobre cualquier tema interesante en Internet. Porque como ya he dicho en más ocasiones, la era digital guarda un potencial incalculable (igual que sus efectos perjudiales) del que no aprovechamos ni el 10 %, distrayéndonos con su capa más superficial.
Por supuesto, también me haría una ilusión tremenda saber que después de leerme puedas llegar a generar algún tipo de vínculo algo más cercano conmigo, sintiendo de alguna forma que nos conocemos, y que te animes a leer algo más de nacarjournal.com o de esta sección tan súper chula (o al menos a mi me lo parece) de “Diario Secreto”. Y es aún más secreto porque soy consciente de que poca gente llegará hasta aquí, y menos los que guarden el hábito de seguir leyendo o de prestar atención. Por eso me siento segura con la comunidad que estamos creando, y con un amor especial a quienes estáis detrás de esa pantalla. Gracias, de corazón.





