¿Cómo llevar ‘Pinterest’ a la vida real? El único tablero que me incita a la acción

El tablero de ‘Pinterest’ al que vuelvo constantemente es aquel que me saca de la pantalla y me conduce a la acción.

¿Por qué este y no otros? Te contaré lo que tiene de especial para mí. No pretendo copiar exactamente lo que aparece en él ni aspiro a tener una vida idéntica a la de esas fotografías. Vuelvo porque, cada vez que entro, consigue empujarme a vivir. En él guardo imágenes que despiertan algo en mi, que me llevan a emociones concretas y me incitan a la acción a través de instantes de una cotidianidad que refleja un estilo de vida similar al que llevaría mi mejor versión. 

Más que ilustrar un objetivo concreto, me recuerda cómo quiero transitar el camino hacia él. Me muestra qué hábitos quiero cultivar, qué objetos me acompañan de forma natural, qué ambientes despiertan mi creatividad, cómo quiero trabajar, descansar, escribir o empezar las mañanas.

Porque no solo importan las cosas que haces, sino cómo las haces. Ahí reside tu aportación particular, tu manera de atravesar la experiencia humana.

Son elementos banales que ayudan a entender el estilo de vida de esa versión aspiracional y son precisamente esos pequeños patrones cotidianos los que terminan consolidando una identidad.

¿Qué llevaría en el bolso mi mejor versión? ¿Cómo sería su armario? ¿Qué tendría sobre el escritorio? ¿Qué paisajes la rodean? ¿Qué objetos forman parte de su rutina? ¿Qué lee? ¿Cómo cuida su cuerpo? ¿Cómo pasa una tarde cualquiera? Todas estas son preguntas a las que responde la visión general del tablero.

El poder de romantizar tu rutina

Todo ‘Pinterest’ se basa en la romantización y, por supuesto, esa no es la base de todo. Pero sí juega un papel clave para gozarte el proceso como se debe.

Primero hace falta construir unos cimientos: definir ciertas metas, una rutina y una estructura que sostengan tu día a día. Pero, cuando esa base existe, incluso de forma imperfecta, empezar a cuidar la estética de la experiencia puede ayudarte a hacerla verdaderamente tuya.

No se trata de comprar exactamente los mismos productos —que suelen ser costosos y no te regalarán el objetivo que buscas por arte de magia— que más utilizan las influencers de turno. Tampoco de leer el mismo libro, beber café en la misma taza o tener la misma libreta.

Se trata de preguntarte por qué esa imagen y no otra despierta algo dentro de ti.

¿Qué emoción te produce? ¿Qué parte de esa escena te atrae realmente? ¿La calma? ¿La concentración? ¿La creatividad? ¿La sensación de libertad? ¿La ambición? ¿La paz?

Cuando descubres eso, puedes recrearlo con tus propios recursos, tu propio entorno y tu propia personalidad. No necesitas imitar a nadie para apropiarte de esa sensación.

¿Qué me está diciendo mi ‘Pinterest’?

Si tu feed se parece en algo al mío, quizá te interese este pequeño ejercicio. Y, si no, puedes utilizarlo para analizar el tuyo.

La primera pregunta que me hago es muy sencilla:

¿Qué requisitos tiene que cumplir una imagen para entrar en este tablero?

En mi caso, todas comparten alguno de estos elementos:

  • Reflejan acción.
  • Sugieren una rutina o un momento muy concreto.
  • Transmiten una atmósfera o un estilo de vida.
  • Incluyen objetos que me gustaría incorporar a mi día a día.
  • Alimentan mi «desarrollo de personaje»: representan una versión aspiracional de mí misma.
  • Consiguen romantizar la cotidianidad.

Después intento encontrar el patrón. No miro tanto la fotografía en sí, me fijo en aquello que despierta.

Los elementos que más se repiten

Café

El efecto que tiene la cafeína en mí es increíble.

Cuando veo una taza de café en las fotos, pienso en ese impulso creativo, en el flujo de ideas, en la energía que siento gracias a su motivación, en esa mezcla de ambición, foco y entusiasmo que me hace querer crear durante horas.

Libretas

Poco puedo decir que no haya dicho ya sobre mi amor por la escritura en papel.

La papelería siempre ha sido mi mayor hobby y las libretas, mi refugio.

Escribo constantemente: en el trabajo, en mi tiempo libre, para organizarme, entenderme, aclarar ideas, documentar mi vida o simplemente entretenerme.

Y el Traveler’s Notebook se ha convertido en el ecosistema perfecto para mi momento vital. Es el que más me inspira estéticamente y el que mejor responde a la rutina que llevo ahora mismo.

Libros

Estoy, sin duda, en mi etapa más lectora. Siempre me gustaron los libros como objeto, pero nunca había disfrutado tanto del acto de leer.

Ahora, cada momento de mi día tiene su propia lectura. Una novela de fantasía antes de dormir, libros de crecimiento personal o aprendizaje por las mañanas y narrativa de no ficción para leer fuera de casa.

(Por cierto: acepto recomendaciones en comentarios.)

Dispositivos electrónicos 

Trabajo delante de un ordenador. Actualmente, soy redactora digital y es también el lugar desde el que escribo los artículos de Nácar, gestiono las redes sociales y doy forma a casi todos mis proyectos.

Ver escritorios bonitos me recuerda cómo quiero sentirme mientras trabajo.

Velas

Estaremos de acuerdo en que dan toda la vibe, son puro ambiente. Sus aromas, la luz de la llama… logran romantizar cualquier situación. 

Para mí, representan una forma de honrar el momento presente y mostrar que cualquier ocasión es buena para dar lo mejor de uno mismo, dedicar ese momento a tus sentidos y disfrutar de la acción en sí misma. Encender una vela por ti convierte cualquier momento contigo misma en algo más especial.

Más elementos estéticos

Flores, fotografías, cerámica, cintas, minerales…

No son imprescindibles ni especialmente útiles, simplemente construyen una atmósfera. Y no hay que subestimar el poder de crear ambiente, porque el camino importa tanto o más que la meta.

Cómo llevar ‘Pinterest’ a la vida real

Hay objetos que pueden convertirse en una de las mejores compras del año, pero el propósito de este artículo no es fomentar el consumismo.

Si ya compartes los mismos valores que aparecen en ese tablero, probablemente ya tengas en casa alternativas a la mayoría de esos objetos. Lo importante no son las cosas en sí, son las acciones que representan.

Piensa en ese ‘Pin’ e imagina quién es la persona que está detrás de ese retrato concreto. 

¿Cómo vive? ¿Qué hace durante el día? ¿Qué hábitos tiene? ¿Cómo se relaciona con su entorno?

Ahora imagina una rutina completa inspirada en esa fotografía, la historia del momento que captura. Después, tradúcela a tu propia realidad, adaptándola a tu vida.

Quizá detrás de la imagen perfecta del ‘Pincha Mayurasana’ visualizas a una empresaria ideal que está pasando unos meses de retiro espiritual y, en cambio, tú mañana tengas que entrar a trabajar a las nueve. 

Aunque tus circunstancias no sean las mismas, la energía que transmite esa escena sí puede acompañarte.

Porque esa sensación no está en el retiro imaginario, está dentro de ti. La imagen solo ha conseguido despertarla.

Yo acabo de terminar la carrera y ahora mismo tengo un contrato de prácticas. Sin embargo, cuando veo el despacho de una directora editorial de una cabecera como ‘Vogue’ en Nueva York, no siento frustración, pero tampoco intento convencerme de que ya estoy allí. Mi camino es perfecto tal cual es —de hecho, es de lo más emocionante, ¡está repleto de posibilidades!— y ver materializada una situación ideal para mi futuro me aporta dirección.  

Utilizo esa imagen para expandir mi visión y preguntarme cómo puedo incorporar esa energía a mi posición actual. Eso es lo verdaderamente valioso de un tablero de ‘Pinterest’.

Crea un tablero que te haga levantarte de la silla

Si todavía no lo tienes, te recomiendo hacer una pausa, abrir ‘Pinterest’ y crear un tablero con vida propia, algo parecido a un moodboard personal —hablé precisamente sobre ellos en otro artículo porque ambos conceptos están profundamente relacionados—. Pero no te quedes ahí. Lo más importante viene después, porque nunca vas a recrear esas imágenes desplazando el dedo sobre una pantalla. 

Las recrearás cuando cierres la aplicación, te levantes de la silla y permitas que esas fotografías funcionen como una brújula.

Pero, por favor, no gastes energías tratando de vivir la vida de otra persona. Usa esta herramienta tan poderosa para construir la tuya propia.

María Gómez Maldonado

Periodista de lifestyle, moda, belleza y bienestar integral.

Podría interesarte…

Los no-lugares: ¿dónde estamos cuando no estamos en ningún sitio?

Tienes diez años. Te despiertas después de una cabezada en el asiento trasero del coche familiar. Durante unos segundos no sabes dónde estás. Miras por la ventanilla: kilómetros de campos…

Continue reading

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Por si te lo perdiste

Septiembre: el mes de los nuevos comienzos 

Septiembre: el mes de los nuevos comienzos 

Los no-lugares: ¿dónde estamos cuando no estamos en ningún sitio?

Los no-lugares: ¿dónde estamos cuando no estamos en ningún sitio?

El arte de abrazar el fin del verano sin nostalgia 

El arte de abrazar el fin del verano sin nostalgia 

Aprende a interpretar el clima astral: el Sol, la Luna y los movimientos de las planetas

Aprende a interpretar el clima astral: el Sol, la Luna y los movimientos de las planetas

¿Cómo llevar ‘Pinterest’ a la vida real? El único tablero que me incita a la acción

¿Cómo llevar ‘Pinterest’ a la vida real? El único tablero que me incita a la acción

¿Por qué los snail mail clubs están conquistando internet? Abrir el buzón vuelve a estar de moda

¿Por qué los snail mail clubs están conquistando internet? Abrir el buzón vuelve a estar de moda