Septiembre es, por excelencia, el mes de los nuevos comienzos.
Desde niños hemos crecido acostumbrados a iniciar una nueva etapa al acabar el verano. Nuevo curso, nuevos compañeros, nuevas ambiciones y un nuevo ‘yo’ después de las vacaciones, que dan mucho que pensar.
Esta nueva versión sale cargada de ilusión por sustituir a la anterior y solucionar los errores que no pudo hacer frente de la forma que nos hubiera gustado. La retrospectiva siempre trae lecciones consigo y, a estas alturas del año, volvemos a tener claros nuestros objetivos, los olvidados parecen reclamar su espacio antes de que acabe el año y llaman a otros nuevos por sembrar.
Este mes se siente como la gran oportunidad de una hoja en blanco: probar un estilo diferente, estrenar agenda y material escolar, renovar el armario, hacer limpieza… Para las que ya hemos salido del sistema educativo, todo esto parece perder impacto. Ya no hay un nuevo curso cargado de ilusiones a la vuelta de la esquina. Pero, realmente, la energía sigue sintiéndose igual.
No creo que sea casualidad el hecho de que esta nueva serie —en la que dedicaremos un artículo completo a estrenar mes en Nácar Journal—, empiece en septiembre. Y como todo primer nivel, también resulta el más sencillo para hacer esta introducción.
En cada apertura mensual definiremos un clima concreto donde trabajar durante ese periodo, acompañándonos de la temporada astrológica que corresponda. Con cada entrada, daremos la bienvenida a todo lo que tienen por ofrecernos los próximos treinta días, indicando que estamos listas para recibirlo.

¿Qué nos trae la temporada de Virgo?
El portal energético que abre septiembre no podía ser otro que la temporada de Virgo, el signo del orden y el perfeccionismo. Pero aquí venimos a recordarte que no es tan aburrido como suena.
Virgo invita a revisar lo que no está funcionando, a liberar pensamientos o patrones perjudiciales, a recuperar la estabilidad y el orden en tu rutina y a sembrar intenciones que irán materializándose durante los próximos meses a través de la constancia.
Es el momento perfecto para incorporar hábitos saludables, iniciar un plan de acción hacia tus metas, liberar espacio para lo que importa y deshacerte de lo que no ocupa lugar. Así que sí, no era por las clases, el ciclo solar también te empuja a reinventarte.
Esta idea no persigue potenciar el inconformismo crónico ni alimentar el bucle de la productividad tóxica. Hay tiempos para todo y es bueno saber que este momento en concreto es propicio para realizar el rebranding definitivo.

Tips&Tricks para los próximos 30 días
Como siempre aconsejo, saca tu libreta favorita y vacía en ella todo lo que se te pase por la cabeza o haya rondado por ahí durante estas semanas. Puedes empezar con lo que yo llamo “vaciado mental”: simplemente fluir, sin querer decir nada, solo para quitar el bloqueo. Romper el hielo entre el bolígrafo y la hoja muchas veces es más necesario de lo que parece. Cuando ya exista un clima de confianza entre tú, el papel y tus deseos más recónditos, es hora de diseñar las semillas que tanto nos reclama sembrar este mes.
Aquí entran tus objetivos, tu autoconcepto, cómo quieres ser percibida y tratada, cómo pretendes desenvolverte en el día a día, cómo deseas verte físicamente y, sobre todo, cuáles serán las acciones y los hábitos que te acercarán a esa versión de ti misma que grita por salir.

Como última recomendación, al igual que haremos en cada bienvenida de temporada, te dejo una lista de asuntos beneficiosos que puedes trabajar estos días:
- Haz una limpieza profunda de tu espacio físico y digital. Al fin y al cabo, pasamos mucho tiempo con el móvil y siempre acabamos acumulando fotos, apps, contactos e incluso perfiles que no nos aportan nada. Te sentirás mucho más ligera cuando acabes.
- Regala o vende las cosas que no utilices (deja ir lo que ya no encaja con esa nueva versión de ti ya cumplió su función en tu vida y quizá es hora de que cumpla su ciclo con otra persona.)
- Aprovecha para limpiar tus brochas de maquillaje, tu espejo, cambiar las sábanas o cualquier faena de la casa que llevas tiempo posponiendo.
- Comprate una plantita mona, infórmate de sus cuidados y observa su crecimiento día a día.
- Diseña una rutina diaria. No hace falta que la cumplas a raja tabla día a día, pero será útil cuando te sientas perdida.
- Quítate de encima los trámites incómodos (renovar el carné, citas médicas, ir al dentista o cualquier gestión que no nos suele apetecer nada).
- Cuida y reinventa tu aspecto yendo a la peluquería o a hacerte las uñas.
- Dedica un día al descanso y a la relajación personal, puedes darte una ducha relajante o ir a un spa a darte un masaje.
- Apúntate a algún cursillo, clases o suscripción mensual que siempre te haya apetecido probar.
Sobre todo, no te abrumes, recuerda que esta temporada te invita a hacer mejor, no a hacer más. Hablaremos de todo esto en detalle y mucho más en los artículos de este mes en Nácar Journal. Aquí te esperamos <3





