Ahora que se acerca el final del verano, ya podemos hablar de cómo esta estación nos hace sentir. Para muchos, el verano es un respiro, un alivio de sus preocupaciones rutinarias. En cambio, otros tienen que seguir trabajando y mantener una rutina impuesta sin descanso.
Podríamos dividirlos en grupos, pero en este caso nos centraremos en los estudiantes. Aquellos quienes terminan el curso y ven el pueblo o las vacaciones como un refugio, fiestas sin parar, leer un libro sin preocuparse de tener que memorizar su contenido o disfrutar de la compañía de su familia y amigos.
Pero, ¿qué pasa con los que buscan un trabajo, ganar dinero para el resto del año, pagarse sus caprichos o incluso unas vacaciones en condiciones? ¿Cuál es su descanso?
Muchas veces me siento egoísta, ya que pertenezco al grupo del alivio, pero a su vez tengo el pensamiento de que los 20´ son para disfrutarlos y exprimir al máximo todas las oportunidades que tengamos de pasarlo bien. Al igual, que me siento infinitamente orgullosa de las personas que se dejan la piel en verano y no dependen de nadie.
La opción correcta
Ningún bando es mejor que el otro, al igual que admiro a quién trabaja para salir adelante, detesto que me dejen de menos por no trabajar. Estudiar también es clave del futuro mérito al que aspiras, y aprovechar el verano después del año escolar no es un delito, sino un regalo. Para aquellos que estéis sacando la carrera, vayáis a empezar un grado o estudiéis por vuestra cuenta, no os sintáis mal por no trabajar a la vez, simplemente vamos un poco más tarde al resto, ¡¡esperando encontrar el momento en el que decir PARA!! A la diversión.

Para quién trabaje en estas fechas, enhorabuena, eres un superviviente (no se si yo aguantaría sin un buen día en la piscina jeje) Tu esfuerzo será recompensado, y en el momento que menos esperes respirarás.
En ambos casos, somos afortunados, muchos de nosotros tenemos un hogar dónde nos apoyan, nos cuidan y nos respetan. En definitiva, debemos aprovechar hasta el último día, disfrutar de los amigos, pareja, etc. y esperar que la vuelta a la rutina, sea buscando trabajo o de vuelta a clases sea lo más tranquila posible. La paz mental es algo que debería ser prioridad, porque si la cabeza falla, todo falla.
Cómo encarar este final
No os pongáis tristes porque el verano acabe, tomároslo como un incentivo para hacer los planes más guays posibles hasta que el tiempo os lo permita. Os puedo dar algunas ideas:

Ir a cenar a vuestro restaurante favorito
Si os gusta un buen japonés, mis dieces a ‘Osaka Ramen’, situado en Madrid (Estación de Estrella, C. Alcalde Luis Marichalar, 1, Madrid)

Hacer actividades en la naturaleza
Con el buen tiempo siempre es una idea excelente pasar el día por la montaña, hacer alguna ruta o visitar esos rincones que guardas en redes pero nunca vas.

Disfrutar de vuestra propia compañía
Aprovecha el tiempo libre para hacer planes contigo mismo, cultivar tus hobbies y conocerte un poco mejor.

Ir al cine
Solo o acompañado, últimamente todo son peliculones.

Visitar miradores
Investiga nuevos rincones de tu ciudad y déjate sorprender por las vistas de los miradores en los diferentes momentos del día.

Planear un viaje
Uno de mis hobbies es mirar vuelos, nuevos destinos, y crear carpetas para posibles viajes. Así, si algún día se cumple, lo tendrás todo mirado 😉
Dedicado a aquellos a los que este verano les está costando un poco más, no estáis solos, pedir ayuda y esperar que todo mejore, porque todo llega, el esfuerzo siempre se devolverá con nuevos contratos, buena gente, pero sobre todo mucha paz.
Ana X.O





