Cómo dominar tu valor y tu confianza (la neurociencia detrás de alinearte con tus deseos)

Por qué dudas de ti misma, qué pasa en tu cerebro cuando lo haces, y qué puedes hacer para cambiarlo

Hace un tiempo pensaba que yo no era de esas a las que les gusta escribir o compartir contenido. Me comparaba constantemente, esperaba sentirme lista antes de hacer las cosas, y cuando la duda aparecía la interpretaba como una señal de que no podía. Pero a lo largo de mi proceso, y después de mucho trabajo interno, empecé a aprender de manera autodidacta, a informarme y a entender cómo funciona el cerebro, por eso, ahora puedo explicar con palabras por qué y de donde surge la duda, además de cómo afecta a la confianza.

La confianza no es un rasgo de personalidad, es una habilidad, y como cualquier músculo, se puede entrenar. Eso significa que si ahora mismo no te sientes segura de ti misma, es porque todavía no lo has entrenado, pero tranquilidad, porque hay solución.

Lo que está pasando en tu cerebro cuando dudas

La función principal de tu cerebro no es hacerte feliz ni ayudarte a crecer, es mantenerte viva gastando la menor energía posible. Para eso, tiene lo que se llama la red neuronal por defecto, básicamente un piloto automático donde están almacenados todos tus “yo soy”: yo soy mala en esto, yo siempre lo estropeo, yo no soy de las que consigue esas cosas

Esas frases no las elegiste tú conscientemente, se fueron formando desde pequeña, a través de lo que viviste, lo que te dijeron y lo que observaste. Tu cerebro las grabó para protegerte y ahora las repite automáticamente cada vez que intentas hacer algo nuevo, porque lo nuevo es desconocido y lo desconocido activa la alarma para protegerte.

Por eso, cuando quieres publicar algo, lanzarte a lo nuevo o confiar en ti misma, aparece esa voz. No es que no puedas, es que tu cerebro está haciendo exactamente lo que está programado para hacer, buscarte evidencia de lo que ya conoce para mantenerte en lo seguro.

La duda no es la verdad sobre ti, es una respuesta automática de protección. Tu cerebro repite lo que conoce porque lo conocido es seguro, aunque te limite.

Por qué la validación externa nunca es suficiente

Cuando dependes de que otros te digan que lo estás haciendo bien para sentirte bien contigo misma, le estás dando el control de tu confianza a algo que no puedes controlar, y eso te va a agotar poco a poco mentalmente.

Construir validación interna significa aprender a preguntarte a ti misma antes de mirar afuera, una cosa tan sencilla como, ¿estoy tomando esta decisión desde un lugar de calma o desde el miedo? ¿esto se alinea con lo que quiero o lo estoy haciendo para que alguien me apruebe?

Como podrás observar, tus emociones no son el problema, son información. Ya que, cada vez que las escuchas y las usas para tomar decisiones en vez de ignorarlas o dejarte llevar por ellas, estás construyendo confianza en ti misma, es así como funciona.


Pequeñas acciones para recuperar la confianza

1. Regula tu sistema nervioso antes de cualquier otra cosa

Un cerebro en modo alerta no puede reprogramarse. Antes de trabajar en tus creencias, tienes que calmar el sistema, es el primer paso.

Por ejemplo, cuando notes que la ansiedad sube o que estás en modo reactivo, para. Respira lento, inhala 4 tiempos y exhala 6, una caminata corta sin móvil, poner los pies en el suelo y nombrar 3 cosas que ves, también puede ayudarte. Lo que sea que te devuelva al cuerpo, y desde ahí, puedes trabajar.

2. Interrumpe la duda y entiende de dónde viene

Cuando aparezca esa voz que te dice que no puedes, no la ignores. Pregúntate, ¿de dónde viene esto? ¿Qué me dijeron o qué viví para creer esto de mí?, darle nombre te devuelve el control.

Al final, las afirmaciones vacías no funcionan porque tu cerebro no las cree. Lo que SÍ funciona es reconocer la narrativa y redirigirla.

Por ejemplo, en vez de “soy segura y confiada“ (que tu mente rechaza si no lo siente), prueba, “Entiendo que esta duda está aquí para protegerme. Pero estoy aprendiendo, y estoy construyendo una versión de mí que ya no necesita estas creencias“, eso sí lo procesa tu cerebro como real.

3. Visualízate respondiendo como lo haría quien quieres ser

Tu cerebro no distingue del todo entre lo que imaginas y lo que vives, cuando te visualizas en una situación que te genera miedo, y prácticas mentalmente cómo responderías desde la calma, estás creando un recuerdo. Y cuando llegue el momento real, ya no te será tan desconocido, porque es como si ya lo hubieras vivido antes.

Por ejemplo, 5 minutos antes de dormir, cierra los ojos y visualiza una situación concreta que te pone nerviosa ahora mismo, imagínate ahí, respondiendo desde tu valor, desde la calma, con detalles. Cuantas más veces lo repitas, más seguro le parece a tu cerebro y más fácil te resultará a ti en la vida real.

4. Haz acciones pequeñas y escribe los logros

Tu cerebro busca más de aquello que le hace sentir bien, cuando completas una acción pequeña que se alinea con quien quieres ser y la reconoces conscientemente, liberas dopamina. Y la dopamina le dice a tu mente, repite esto!

Así es como se forma una identidad nueva, no con grandes gestos, con pequeñas acciones repetidas que se convierten en evidencia para la identidad que estás creando.

La clave está en escribirlos, ya que tu mente consciente tiende a minimizar los avances. Escribirlos los hace reales y le da a tu cerebro la prueba que necesita para seguir. Lo que yo hago, es que cada noche anoto tres cosas que hice ese día alineadas con quien quiero ser, cosas como “mandé ese mensaje aunque me daba pereza“, “fui al pilates aunque no tenía ganas“, “publiqué aunque sentía el síndrome del impostor“ (real ahahaha).

Y con el tiempo, tu cerebro empieza a buscar más acciones así, porque ya conoce la recompensa.

Si hay algo que me hubiera gustado saber antes es que no tienes que esperar a sentirte segura para empezar, porque yo esperaba al momento perfecto, y el momento perfecto nunca llega.

Cada vez que actúas aunque la duda esté ahí, cada logro que escribes, cada vez que eliges la narrativa nueva, le estás diciendo a tu cerebro quién eres, y con el tiempo, te lo creerá.

Si algo de esto conecta con lo que estés viviendo ahora mismo, me encantaría saber cuál de los hábitos que he dejado un poquito más arriba vas a probar esta semana. Cuéntame en los comentarios, te leo <3

Anyka 💌

Más de mis artículos en https://substack.com/@anyka3 <3

Podría interesarte…

La neurociencia detrás de la espiritualidad (no es magia)

Hubo un tiempo en que vivía en bucle. Sin crisis visible, sin derrumbe evidente. Solo la sensación de repetir los mismos patrones sin entender por qué. Fue en ese proceso donde encontré dos cosas que no sabía que estaban conectadas: la neurociencia y la espiritualidad. Y entender que no solo no se contradicen, sino que se explican mutuamente, lo cambió todo.

Continue reading
Aprende a proteger tu energía de personas tóxicas

Qué es la energía, ¿Ley de Atracción?, ¿magnetismo?, ¿vampiros energéticos?

Tratar la energía como recurso

Encarnación vs manipulación

El ritual y la intimidad como armadura

Las emociones como poder

Observar sin absorber

Cuidar lo que entra en la mente

La neurociencia de las afirmaciones (reprograma tu frecuencia)

Valores, límites y personas

Continue reading

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Por si te lo perdiste

La neurociencia detrás de la espiritualidad (no es magia)

La neurociencia detrás de la espiritualidad (no es magia)

Aprende a proteger tu energía de personas tóxicas

Aprende a proteger tu energía de personas tóxicas

Análisis psicológico de ‘El diablo viste de Prada 2’: la guerra contra el individualismo

Análisis psicológico de ‘El diablo viste de Prada 2’: la guerra contra el individualismo

La neuroplasticidad me está salvando de un TCA

La neuroplasticidad me está salvando de un TCA

Élan Agency: la agencia creada por cinco estudiantes que impulsa la moda emergente

Élan Agency: la agencia creada por cinco estudiantes que impulsa la moda emergente

Cómo crear un “armario cápsula”

Cómo crear un “armario cápsula”