Esta es una cuestión que lleva rondando mi cabeza mucho tiempo, sobre todo desde el 2024, que estuvo dominado por artistas pop femeninas. Tuvimos a Charli XCX con su álbum Brat y a Sabrina Carpenter adueñándose de todo con Short n’ Sweet. Pero cuando miro al otro lado, me pregunto: ¿qué está pasando con los hombres? Siento que los cantantes masculinos no saben mantenerse a flote ahora mismo. Como Shawn Mendes, que parecía que se iba a comer el mundo, pero lleva años sin pegar una canción y se ha quedado como un flop más por sacar letras aburridas o vacías y perder a casi todo su público.
Es de verdad súper difícil encontrar a una estrella pop masculina que encaje en la dinámica de 2026. Te juro que intento pensar cómo podría o debería verse un chico popstar en este panorama y me quedo literalmente en blanco. Creo que el mundo del estrellato y la música pop se ha vuelto mucho más visual y estético. Ahora mismo la presentación importa tanto (o incluso más) que la propia música. Y siento que los hombres simplemente no dan la talla para competir con todo lo que son capaces de hacer las mujeres sobre un escenario.
Hacen lo mínimo (y encima se lo aplaudimos)
Yo quiero música más coqueta, un poco de música sexy. Parece que los hombres ya no quieren ser atractivos en el escenario, no quieren vender ni un poquito de coqueteo. Lo único que quieren hacer es subirse a cantar con la guitarra y gritar. Un claro ejemplo es Benson Boone, que parece ser el modelo a seguir de estrella pop ahora mismo. A ver, dar una voltereta en el aire es guay, pero eso no es una coreografía ni una verdadera performance. Es literalmente un solo movimiento en dos horas de concierto y ya está. El resto del tiempo es el típico rollo de estar con la guitarra frente al micro.
Cualquier tipo de identidad chula o presencia escénica en los chicos ha desaparecido por completo. Siento que los artistas masculinos hacen literalmente lo mínimo, mientras que las artistas femeninas tienen que estar reinventándose a sí mismas todo el rato.
Es más, hasta el rap se ha comido al pop masculino en estos últimos años. En los carteles de los festivales no resaltaba ninguna performance de chicos pop, pero luego ves a artistas como Tyler, The Creator tomándose su show muchísimo más en serio.

Además, hubo una época buenísima (como entre 2014 y 2017) donde para que un tema se hiciera top mundial, el cantante pop hacía los coros y siempre tenía que haber un rapero invitado tipo Drake, Migos, o la icónica colaboración entre Nicki Minaj y Justin Bieber. Y eso ya no pasa más. Ahora tenemos influencers mormones que se vuelven cantantes de la noche a la mañana, haciendo copias raras de Imagine Dragons o Shawn Mendes, tarareando con una guitarra y deseando ser John Mayer.
Es hora de darle color a nuestra música
Y si miramos lo que pasa aquí en España, la verdad es que da un poco de bajón. Da la sensación de que tampoco hay tanto fanatismo real ni apoyamos el género pop como se merece. Si te metes a mirar los tops de lo más escuchado en las plataformas de nuestro país, los primeros puestos se los llevan siempre artistas como Quevedo o JC Reyes, dejando claro que el consumo está totalmente volcado hacia el género urbano. El pop masculino con una gran producción detrás, un concepto visual potente y un espectáculo real simplemente no existe en el mercado español actual. Nos hemos acostumbrado a un sonido plano y a consumir lo que es fácil de pinchar en una discoteca, olvidando lo que significa crear una era musical con su propia identidad.
Pero es que lo peor es cuando esa falta de referentes se traslada a nivel mundial y la gente en todo el mundo se atreve a decir que Bad Bunny es el rey del pop… O sea, lol. Una cosa es que seas el artista más escuchado del planeta, que rompas récords históricos en ‘Spotify’ y que tus canciones de reggaeton suenen en absolutamente todos lados, pero llamarlo el rey del pop es pasarse tres pueblos.
Es una total confusión de conceptos. Una estrella de pop de verdad te sirve una estética muy marcada, coreografías trabajadas, un aura y un espectáculo completo sobre el escenario que te deje con la boca abierta. Ponerle esa corona a Bad Bunny solo demuestra lo perdidísima que está la gente hoy en día y el vacío tan enorme que hay en la industria. Como ya no quedan hombres haciendo cosas de popstar de verdad, el público le otorga el título al primero que llena estadios.

Buscando a los últimos herederos del pop
Quiero volver a ese tiempo donde los popstars tenían una seña de identidad inconfundible. En mi opinión, y lo digo como Belieber empedernida, Justin Bieber es el último verdadero popstar que hemos tenido en esta generación desde Michael Jackson. Tiene ese magnetismo y un aura a su alrededor que lo hace fascinante, te guste o no su música.
Podríamos incluir a Bruno Mars en el paquete de la excelencia masculina, pero él trasciende la etiqueta de estrella pop; hace éxitos globales atemporales y yo lo clasificaría más en el funk o el R&B.
Muchos mencionarían a Harry Styles, pero él ha pasado los últimos años posicionándose deliberadamente como un rockstar moderno, inspirado en los años 70. Aunque dejaré ese debate para los puristas del rock, Styles no califica actualmente como un chico pop tradicional porque su foco no parece estar en fabricar sencillos de radio con coreografías de estadio.

¿Dónde quedó el delirio de fangirlear?
Hemos pasado de años increíbles con The Beatles, Freddie Mercury, Elton John, Michael Jackson, NSYNC, Backstreet Boys, Justin Timberlake, Justin Bieber, One Direction… y luego NADIE. Después de estos dos últimos no ha habido ni un solo hombre que llegase a lo más alto del pop. La verdad es que me da muchísima pena por la gente joven de hoy, porque no van a tener esa experiencia de fangirlear colectivamente y perder la cabeza por un artista.
¿Qué significa ser una estrella pop hoy en día? Eso es lo que quería reflexionar aquí. Es que no he visto a ningún artista pop masculino heterosexual servir de la manera que lo hacían antes, tipo Michael Jackson. A ver, tenemos a chicos como Troye Sivan o Conan Gray, pero parece que no logran subir del todo al nivel más top.
Si te pidiera 10 mujeres pop cuya carrera despegó desde 2019 hasta la fecha, me las dirías sin problema. Con los hombres la cosa se complica bastante. Y suponiendo que los encontramos, ¿puede esta camada competir con la anterior? La respuesta es un no rotundo.
Por otro lado, ni siquiera tenemos bandas masculinas de pop occidentales. Para revivir la emoción de las boybands tenemos que mirar hacia el K-pop, donde titanes como BTS o grupos emergentes como Cortis sí entienden que el estrellato requiere sudor, coreografía, concepto y espectáculo. Pero aquí… el popstar masculino está prácticamente en extinción. Los que logran mantenerse con algunos éxitos están contadísimos. No es que sean minoría, es que literalmente, ya no los hay.








