No necesitas que haya un cambio de ciclo externo (como un nuevo año o un nuevo curso) para dar la bienvenida a una nueva etapa. Cuando escuchas a tu interior, este te manda señales cuando es momento de renovarse. Durante la vida vas pasando por muchas etapas, y en cada una de ellas eres un personaje completamente distinto. Las decisiones que tomas y las cosas que te ocurren te transforman, y en cada transformación vas puliendo un nuevo ser.
Imagina que estás dentro de un videojuego y ya no te sientes identificado con tu personaje actual. Esa apariencia te queda apretada, desactualizada, desconectada de lo que quieres ser. Y eso es perfecto, es la señal de que has crecido y la oportunidad para transformarte: convertirte en la persona a la que le ocurren las cosas que quieres que te ocurran. No se trata solo de teñirte el pelo, cambiar la ropa o los gestos, sino de encarnar el personaje que tiene todo lo necesario para vivir la vida de tus sueños. Visualízalo así: Estás frente a la puerta del siguiente nivel, pero hay una barrera invisible que no deja pasar a tu yo actual. Esa vida que deseas no está diseñada para quien has sido hasta ahora. Está esperando a ese nuevo personaje que estás por crear.
Soltar para recibir
La carta de la muerte en el tarot, simboliza transformación profunda, cierre de ciclos y renacimiento. No representa una muerte literal, sino el fin necesario de algo para que pueda surgir lo nuevo. Es una invitación a soltar lo que ya no sirve, aceptar el cambio y permitir que nazca una versión renovada de ti.
La guadaña simboliza el corte necesario, el fin de lo que ya no sirve, como una herramienta que libera en lugar de destruir. Representa la capacidad de soltar, de hacer espacio para lo nuevo eliminando lo que ya ha cumplido su ciclo. Las flores, evocan la belleza que puede nacer incluso en medio del cierre. Hablan de renovación, pureza y transformación, recordando que cada final lleva consigo un nuevo comienzo.
1. Resetea
“No se puede resolver un problema desde el mismo nivel de conciencia en que se creó”. Albert Einstein.
Tienes que situarte en la casilla de salida, en el punto cero. Para diseñar la mejor versión de ti debes tener el nivel de conciencia adecuado. Pregúntate qué es lo que te hace desconectar por completo, lo que te deja con la mente en blanco, como si te limpiara por dentro. Haz una lista de estas actividades purificadoras, aquellas que te hacen sentir bien y conectado contigo. Te propongo un listado de actividades para el reseteo general, aunque lo mejor es que encuentres las tuyas propias.
- Date una ducha larga (con exfoliantes, cremas, mascarillas y todo).
- Ponte tu película favorita.
- Haz ejercicio.
- Dibuja o colorea.
- Camina por la naturaleza, puede ser el campo o el mar.
- Canta y baila.
- Cocina algo que te guste (o para alguien que quieres).
- Sal a caminar.
2. In & Out (dentro y fuera)
Tras haber hecho estas actividades, tu ser estará totalmente purificado y listo para sacar lo mejor de sí. Ahora estás en la casilla de salida. Para entrar a jugar, debes preparar tu equipaje. Es momento de hacer inventario. Divide una hoja en dos partes: In y Out. Empieza por la que quieras, se te irán ocurriendo ideas simultáneamente de ambas zonas. En In, anotarás las cosas que quieres que permanezcan, aquello que tienes ahora y quieres mantener, proteger y potenciar. Pueden ser cualidades propias, personas, situaciones, hábitos…
Y en Out, lo contrario. Todo aquello que no quieres que entre al juego, ese equipaje que quieres dejar atrás. Es la limpieza del personaje, elimina lo que no quieres que forme parte de tu vida en este momento. Todas esas cosas se quedarán ahí, ya no forman parte de ti. Cuando des el siguiente paso, no cargarás con ellas.
3. Define
Llega la parte más divertida y creativa. Ha llegado el momento de diseñar tu versión ideal, la que encarnarás durante esta etapa. Piensa en todas las cualidades físicas y personales que tendrá esta versión de ti. También puedes incluir un dibujo de cómo te ves, o incluso uno de como te sentías antes y cómo te vas a sentir a partir de ahora, señalando qué ha cambiado en ti. Cuanto mejor definido esté el personaje, más fácil será de encarnar.
Reglas de oro
Una vez definido el personaje, seguro que tienes en mente algo que destacarías por encima de todo, unas reglas de oro. Puede que en esta etapa sea más determinante tu disciplina en el trabajo, o tal vez tus habilidades sociales para hacer nuevos amigos. ¿Qué mantras quieres tener siempre presentes? Aquellas frases que te hagan reconectar con esa mejor versión cuando estés perdido. Consejos de ti, para ti. Esos “no negociables” que deben permanecer. Haz una lista de tus prioridades. Junto a ellas, señala tu mentalidad ante ellas y el por qué es importante para ti. Escribe una frase a modo de regla de oro. Aquello que te dirías cuando afrontes baches o cuando sientas que pierdes el norte. Para volver aquí, para volver a conectar contigo.
Consejos extra
☆ Lleva un objeto que te conecte con tu mejor versión. Puede ser un collar, una prenda, una pulsera o incluso un pintalabios especial. Algo que al usarlo, te recuerde instantáneamente quién eres cuando te sientes más tú. Carga este amuleto con el propósito de conectar contigo y te ayudará a entrar en tu energía más auténtica.
☆ No permitas que un error arruine todo tu progreso. Todo es aprendizaje, cada paso suma a tu crecimiento y colabora en tu evolución. Equivocarse no significa empezar de cero. Aprende, ajusta y sigue avanzando.
☆ Rodéate de inspiración, no de distracción. Somos espejos de lo que vemos y de quienes nos rodean. Elige consumir contenido y compartir tu tiempo con personas que eleven a la versión de ti que estás cultivando ahora. Aquello que esté alineado contigo y lo que quieres ser.
☆ Cuando debas tomar una decisión algo complicada, piensa como tú yo ideal. Pregúntate: ¿Qué haría la persona que quiero llegar a ser? ¿Cómo respondería la mejor versión de mi? ¿Qué decisión tomaría alguien a quien admiro?
☆ Háblate como hablarías a alguien que amas. Sé tu aliada, no tu juez. Cuando cometas errores o te sientas insegura, cuídate con palabras amables. La forma en la que te hablas moldea la forma en la que te ves.
☆ Crea pequeños rituales que te conecten contigo. Una rutina de cuidado facial, escribir en tu diario, preparar tu café favorito con intención… No se trata del acto, sino de cómo lo haces: con presencia, cariño y sentido.
☆ Ten recordatorios visibles de tu visión. Una foto, un tablero de inspiración, una frase en tu espejo… Algo que, al verlo, te recuerde por qué haces lo que haces y hacia dónde vas. Las metas también se alimentan de imágenes.
☆ No necesitas validación para ser. Esperar que otros lo entiendan todo puede frenarte. A veces, tu mejor versión solo necesita una cosa: que tú la creas real, aunque nadie más la vea todavía.
☆ Descansar también es avanzar. La mejor versión de ti no es una máquina. Aprende a parar sin culpa. El descanso consciente recarga tu energía y tu claridad.






