Ley de atracción, vampiros energéticos, magnetismo, neurociencia, límites y rituales de conexión.
Este post es algo que tenía planeado hacer desde hace tiempo, pero siento que ahora es el momento correcto. Llevo días un poco drenada energéticamente y he decidido escribir sobre este tema porque gran parte de ese consumo energético es por temas que me han estado tocando últimamente: familiares, experiencias pasadas y redes sociales, entre otras cosas.
Justamente el sábado pasado subí un podcast para ‘Archivo Digital Femenino’, hablando sobre cómo se siente crecer en un ambiente familiar con poca madurez emocional y cómo gestionarlo (podcast de autoayuda para mí hahaha) y he querido extender el tema y hacer una publicación por aquí.
Normalizamos cosas en nuestro día a día que, sin darnos cuenta, nos consumen más de lo que pensamos.

Cómo funciona la energía y cómo detectar vampiros energéticos
Antes de hablar sobre cómo proteger tu energía, necesitamos entender qué es. Y a mi personalmente me gusta verla como si fuera una espada. Tu energía influye en cómo vas a atravesar la vida, cómo ves las cosas y, súper importante, tu energía es también lo que atraerá o quitará de tu camino las cosas correspondidas.
Esa espada no es infinita, no podemos dar energía sin parar para recargarnos. La razón por la que la energía importa tanto tiene que ver con algo que ocurre antes de la Ley de Atracción: la vibración.
Frecuencias energéticas
Todo en esta vida está vibrando, ahora mismo estás en movimiento. Tus pensamientos, tus palabras, tus sentimientos… todo dentro de ti está vibrando en una frecuencia. Por eso, de manera natural, las personas, los entornos y las situaciones que vibran a esa misma frecuencia se van a magnetizar hacia ti. Por eso, siempre se dice que:
Hay que cambiar por dentro para cambiar lo que tenemos en el mundo exterior.
Somos cuerpos energéticos. Del mismo modo que percibes tu forma física, fuera de ti hay otro cuerpo energético, el mental, el emocional, el astral… Muchas veces también lo conocemos como el cuerpo áurico o aura.
Por eso, cuando conoces a alguien sientes en seguida si la vibra conecta o no encaja para nada. No es magia, es algo real, porque estás percibiendo su campo energético. Y hay personas que van a pegar su campo al tuyo porque saben, de manera instintiva (dentro del subconsciente), que necesitan algo de tu sistema energético.
Y aquí vamos a hablar de los famosos vampiros energéticos. (Me encanta porque el post se está poniendo cada vez más woo woo).
Vampiros energéticos
Ahora sí, ¿cómo detectar a un vampiro energético? Es una persona que se va a adherir a ti porque sabe que necesita una parte específica de tu sistema energético.
Son personas que, por sus propias heridas (no resueltas), no saben generar su propia energía e, involuntariamente, se sentirán atraídos hacia la tuya. Lo puedes detectar en conversaciones si la persona siempre las dirige hacia sus problemas, te consume lentamente, te genera dudas de todo, se aprovecha de tu ayuda y, todo ello, sin ningún tipo de reciprocidad.
Cuando sales con tensión en los hombros o sensación de pesadez después de verles, sin saber de dónde viene… Y tienes la respuesta de quién se está aprovechando de tu energía. Por eso siempre digo que hay que sentir y escuchar lo que dice el cuerpo, él siempre sabe primero.
Cuando tu interior y tu exterior están alineados, tu campo se vuelve coherente, y la coherencia es lo más magnético que existe.
Si el mismo tipo de persona sigue apareciendo en tu vida con diferente cara, entiende que atraemos lo que vibramos, no lo que queremos, y, a veces, lo que vibramos viene de heridas de la infancia, patrones heredados o creencias sobre lo que merecemos que por detrás siguen haciendo su función en silencio.
Eso es también la base del magnetismo: brillar desde dentro. Para ello tendrás que ser completa, no perfecta. Convertirte en una persona integrada que ha dejado de rechazar sus partes más oscuras, su intensidad, su sensualidad, su rabia… alguien que ha incorporado todas sus sombras.
Por eso, quiero que antes de cada encuentro te preguntes: ¿esto me sirve? ¿tengo capacidad para dar ahora o necesito recibir?

Empieza a tratar tu energía como un recurso
Desde que he empezado a ver la energía como un recurso y no como algo que tengo o no tengo, es más fácil gestionarla, cuidarla y, sobretodo, protegerla.
Tienes que tratar tu energía como si fuera tu mayor recurso (porque lo es). Esto implica que no puedes dejar que cualquiera tenga acceso a tu energía. No puedes dejar que cualquiera entre en tu campo energético porque, si lo hacen, van a cambiar tu vibración (y si permitimos pasar a personas que la restan en vez de sumarla, vamos mal).
Tu energía solo debe ser accesible y estar disponible para las cosas, personas y situaciones que te hacen crecer. Todo lo demás, no, un no enorme, y no un quizás, un NO.
Esto es gestión, entender que cada “sí” que das desde el agotamiento, es energía que le robas a lo que realmente importa. Y la persona que recibe ese “sí” forzado, recibe los restos de tu energía.
Tu energía no es un recurso renovable, entiéndelo como algo que se recarga con intención, con rituales, con límites, con las personas correctas, porque sin eso, nos quedamos sin, y si nos quedamos sin ella, nos quedamos sin nada.
¿Encarnación o Manipulación Energética?
Hay dos maneras de conseguir lo que quieres, encarnando o manipulando la energía. La encarnación es desprender energía desde dentro, mantener tu vibración, tomar consciencia de tus creencias limitantes, mejorar tu mentalidad, mejorar la forma en que te hablas a ti misma y a los demás, y, en definitiva, sanar tu sistema nervioso.
En cambio, la manipulación, es conseguir lo que quieres pero sin poder mantener la vibración, viene de fingirlo hasta lograrlo, como la famosa frase “fake it till you make it”, que sin emociones, sin vibración, no funciona. A mi no me gusta la frase, soy partidaria de vivir a través de las emociones, porque si lo tienes, lo tienes, pero si no, también está bien, no hace falta fingirlo ni forzarlo porque todo el magnetismo se pierde.
Puedes manifestar la pareja de tus sueños, pero si no tienes la mentalidad de que mereces ese amor, también se va, y así funciona con TODO.
La diferencia entre manipulación y encarnación, es que la manipulación es fingir, no estar en alineación con quien eres. La encarnación es la integración total de ti misma, es dejar que todas las partes de ti fluyan a través de ti, porque así entrarás en alineación energética con las personas, situaciones y cosas que son para ti.
Algunos síntomas de la manipulación energética son el autosabotaje o el éxito temporal con picos y caídas altísimas. Este problema de alineación se puede remediar en cualquier momento, siempre que sea real.

El ritual como armadura: intimidad contigo misma
Una de las protecciones más poderosas que existe viene de saber cómo eres tú antes de estar con los demás. ¿Cómo sabes cuáles son las vibras si no te estás conectando contigo misma, al menos, una vez al día?
Yo intento, al despertarme, decirme que el día va a ser increíble. Aunque cada día fluya de manera distinta, intento integrar eso en el cuerpo y la mente. Sinceramente, me hace fijarme más en las cosas positivas que me pasan, incluso las negativas las doy por alto a veces, aunque también es importante trabajarlo, pero paso por paso, no os agobiéis.
No importa cómo se vea tu ritual, lo que importa es la disciplina de tenerlo. De este modo, le estamos diciendo a nuestro sistema nervioso que empezamos el día desde nuestra energía, no desde lo que quiere otra persona o el mundo exterior.
Te recomiendo que tengas disciplina con tus rituales y desconéctate de todos los demás y mira hacia tu interior, pasa tiempo sola y haz trabajo de sombra. Repito, para proteger tu energía tienes que crear intimidad con tu energía.
Otro de mis rituales sucede en la ducha. Algunos días intento utilizar el agua como si fuera algo que me está purificando todo lo negativo que he ido atrayendo y, cuando salgo de la ducha, realmente me siento con más energía y más limpia (y no solo por el gel).
Se trata de hacer las cosas con intención y presencia, sin correr y dedicándole el tiempo que necesites. Debes tratarte con el valor y cuidado que mereces, porque todo empieza desde dentro, en cómo nos hablamos a nosotras mismas y quiénes somos cuando nadie nos ve.

Tus emociones son poder
Si en algún momento de tu vida te dijeron que eres demasiado emocional, demasiado intensa o demasiado sensible, no te estaban criticando, sino que te estaban desarmando. Por eso me gusta decir que la energía es nuestra espada y nuestra intimidad nuestra armadura.
Ser emocional es un regalo, porque significa que estás conectada a ti misma. También significa que tu energía no es algo con lo que se deba jugar, por eso ciertas personas intentan quitarte ese poder.
Para mí, una persona que intenta arrebatarme mi poder todavía no ha aprendido a gestionar ni canalizar sus emociones de forma consciente. Ante cualquier reacción hacia algo o alguien, procuro preguntarme: ¿esta reacción está alineada con mi propósito o con el vínculo que tengo con esta persona?, ¿qué quiero construir a largo plazo en esta relación? Si se trata de una amiga a la que quiero conservar en mi vida, me detengo, reflexiono, tomo distancia si lo necesito y recuerdo el cariño y el valor que tiene para mí. Desde ahí, vuelvo a la situación con más calma y claridad.
La pregunta final, sería: ¿estoy dedicando esta energía en algo que cambia la situación o solo estoy alimentando un ciclo que me drena?
Observa sin absorber
Uno de los cambios más grandes que puedes hacer es pasar de absorber lo que pasa a tu alrededor a simplemente observarlo. Cuando alguien viene con energía pesada, con juicios, con proyecciones… muchas veces no te están hablando a ti. Lo que están haciendo es tirarte encima sus propias ansiedades, sus traumas no resueltos o su necesidad de control.
En vez de creer los pensamientos o comportamientos de esas personas y darle vueltas pensando si es esto lo que realmente piensan de mí, y preguntarte si quizás tienen razón, pregúntate qué quiere decir esto sobre ellos.
Como seres energéticos, cuando salimos al mundo, estamos absorbiendo cosas. Si le damos la mano a alguien, le estamos dando permiso para conectar con nuestra energía, o cuando abrazas a alguien, estás consintiendo conectar con su energía, y no quiero decir que no lo hagas, pero está bien ser consciente de ello.
Recuerda que puedes seguir siendo empática sin ser la que tiene que aguantar el dolor de otra persona, ver que alguien sufre y no dejar que ese sufrimiento reescriba tu historia del día, eso es parte de la inteligencia emocional y no quiere decir que somos personas frías.

Cuida lo que entra en tu mente
En los días en que sé que algo va a quitarme mucha energía, me aseguro de que el contenido que consumo, las personas con las que hablo y los podcasts que escucho, me estén llevando a un estado de concentración. Me enfoco en redirigir mi cerebro para pensar de esa manera. No siempre es posible, pero si la intención está, es más fácil sobrellevar el día.
Y cuando algo de fuera intenta bajar mi frecuencia, cambio de situación. En ese momento me digo a mí misma que no tengo energía para entrar en ese intercambio mental, aunque sea un simple chat de WhatsApp, simplemente no quiero que mi subconsciente se informe con eso.
Por eso, también hago recopilatorios del contenido que consumo, están en la sección de Media & Aprendizajes!!! Podéis coger algunas ideas, además en mi Linktree podéis encontrar algunos artículos de neurociencia y una guía gratis y chulísima que hice para alinear nuestra energía (la podéis descargar en PDF).
Afirmaciones desde la neurociencia
Las afirmaciones no son algo espiritual, las afirmaciones crean vías neuronales en tu cerebro y empiezan a cambiar tu mentalidad hacia la frecuencia de aquello en lo que te estás concentrando (y puedes hacerlas en cualquier momento).
Quizá al principio te suene raro (porque a mí me pasaba) pero, con el tiempo, la repetición y creando esas vías neuronales, el cerebro empieza a creerlo, porque como ya he dicho en otros posts, tu cerebro no sabe distinguir cuál es la verdad “real”. Por eso, si mantienes a tu cerebro con cosas buenas, empezarás a experimentar las cosas más simples de la vida de una manera diferente.
No hay que confundirlo con la positividad tóxica, esto consiste en una manera de reprogramar tu mente. Te dejo algunos ejemplos de afirmaciones:
“Soy un imán para las personas y experiencias que me elevan”
“Mi energía es valiosa y solo la comparto donde crece”
“Merezco sostener todo lo bueno que llega a mi vida”
Límites, valores y decir no
Un límite puede ser simplemente no participar, tomar un poco de distancia o decir que tienes algo importante que hacer; no siempre hay que estar disponibles para todo. Pero acostúmbrate a decir “no”, porque cada “sí”, al final, le da a la gente acceso a tu energía. Y quiero que seas consciente de a qué le estás diciendo que sí, y también que seas consciente de cómo responde la gente cuando les dices que no.
El “no” te te mantiene más hacia el presente, nos protege muchas veces. Y cuando dices sí a algo, la otra persona recibe tu presencia, por eso hay que tener en cuenta a qué y a quién damos acceso a nuestra energía.
Nuestros valores y estándares son importantes porque no son algo que se elige de manera puntual, sino una parte esencial de quienes somos y de cómo construimos nuestro día a día. No podemos basar nuestra identidad únicamente en objetivos concretos, porque al no alcanzarlos puede aparecer la frustración o la decepción. En cambio, definir valores y estándares propios implica establecer una forma de relacionarnos con nosotras mismas desde el respeto y la coherencia. Y ese respeto hacia una misma debería ser siempre la base de todo, sin espacio para abandonarlo o traicionarlo.
Rodéate de personas que quieran verte crecer
Aquí considero que es mucho mejor tener un círculo pequeño de la más alta calidad posible que mantenerte leal a personas a las que ya has superado. Y si surge un conflicto, nunca luches fuego con fuego, eso es exactamente lo que esperan y va a drenar tu energía. En vez de entrar en el drama, si alguien está haciendo una situación muy intensa, ellos son el caos, y necesito que tú te conviertas en agua.
Como dice Bruce Lee, sé agua, amiga mía, el agua es inteligencia emocional y energética. Trae agua a la situación en lugar de reaccionar: amor, comprensión y compasión. (Bruce Lee: “Conviértete en agua amigo”)
Y recuerda: no elegimos, atraemos.
Con esto, me despido por hoy. Espero que algo de lo que has leído se haya quedado contigo, porque a mí escribirlo ya me ha ayudado a ordenar un poco todo lo que llevaba días en mi cabeza.

Si alguien quiere escuchar el podcast en Substack, lo dejo aquí:
En este episodio hablo de familias tóxicas, las señales, por qué cuesta tanto gestionarlas, y cómo mantenerte entera mientras vives esa situación. Lo que ojalá alguien me hubiera dicho antes, espero que si lo escuchaste, algo se quede contigo como un poco de alivio. Repito, no estás sola…
Nos leemos pronto, con energía, siempre siendo honesta con ella y con vosotros🤍
Un abrazo,
Anyka <3







