La razón por la que crees que no sabes meditar y cómo adaptarlo a tu rutina

Por qué te cuesta tanto meditar

La “moda” de la meditación viene en consecuencia de la actual hiperestimulación constante. Pasamos horas consumiendo contenido, alternamos entre pantallas, escuchamos música mientras caminamos, respondemos mensajes mientras hacemos otras tareas y llenamos cualquier momento de silencio con algo que capte nuestra atención. Nunca había resultado tan difícil estar a solas con nuestros propios pensamientos porque jamás habíamos tenido tantas formas de entretenernos.

Es por eso que la meditación genera tanto interés, porque todo el que la incorpora como un hábito más en su rutina, se sorprende al descubrir el antídoto idóneo a los efectos perjudiciales de la aceleración. Cada vez más personas hablan de ella como una herramienta para reducir el estrés, mejorar la concentración o sentirse más presentes en su día a día. Sin embargo, también sigue estando rodeada de numerosos prejuicios.

Muchos creen que no saben meditar, que no tienen paciencia suficiente, que su mente va demasiado rápido o que jamás conseguirán dejarla en blanco. Y si alguna vez has pensado algo parecido, he de decirte que no estás sola. La meditación es mucho más sencilla de lo que crees.

Para entender qué es realmente la meditación y por qué tantas personas la incorporan a sus rutinas, ‘Vogue España’ recogió las reflexiones de Pilu Sánchez, fundadora de ‘Heartbeats’, para sobrevivir ala problemática que implica pasar “de un tiempo habitado a un tiempo consumido”. Sus explicaciones desmontan muchas de las ideas equivocadas que solemos tener sobre esta práctica y ayudan a entender por qué puede resultar tan transformadora.

Entonces, ¿qué es realmente meditar?

La mayoría de nosotros asociamos la meditación con la imagen de una persona sentada en posición de loto, en silencio, completamente relajada y sin un solo pensamiento en la cabeza —y si es un monje budista o alguna yogui en Bali a las cinco de la mañana, mejor—, pero la realidad es muy distinta.

Según la definición de Sánchez, “meditar es aprender a dejar hacer y a habitar el tiempo”. Como poner un punto al final de las frases para respirar, “nuestro sistema nervioso necesita pausa para regenerarse y reordenarse”, argumenta.

No, meditar no es dejar la mente en blanco

Lejos de ser una técnica para desconectar de la vida, la meditación consiste precisamente en conectar con ella. Es un entrenamiento de la atención que nos permite observar nuestros pensamientos, emociones y sensaciones sin reaccionar automáticamente a ellos. Y, para nuestra sorpresa, la sensación no es similar al adormecimiento sino a la de un chute de energía y lucidez sostenida. 

Eso sí, Sánchez insiste en que la meditación no siempre resulta agradable. “Tu mente puede ser un paraíso o un infierno, y meditar te invita a volver a ti una y otra vez, estés como estés. Esto es lo que lo hace transformador”, advierte.

“No meditamos para sentirnos mejor sino para sentir y dar espacio a todo lo que nos pasa», explica. No se trata de controlar la mente ni de alcanzar un estado perfecto de calma, sino de asimilar lo que sucede a nuestro alrededor y asentarlo en su sitio abriendo espacios entre un pensamiento y otro, entre una emoción y nuestra reacción o entre el ruido exterior y nuestra propia voz.

Las mayores mentiras que nos han contado sobre la meditación

«El objetivo es dejar la mente en blanco»

«La mente es pensante por naturaleza. Pedir que no tenga pensamientos es como intentar que el corazón se salte un latido», explica Sánchez. La meditación no consiste en eliminar el ruido mental, sino en cambiar la forma en que nos relacionamos con él.

Pensar durante la meditación no significa que lo estés haciendo mal. De hecho, los pensamientos seguirán apareciendo. La diferencia está en aprender a observarlos sin dejar que te arrastren constantemente.


«La meditación no es para mí»

Otra creencia habitual es pensar que meditar es algo reservado para personas especialmente calmadas, pacientes o espirituales. Sin embargo, “la mayoría de las personas empezamos a meditar en momentos de crisis, por estrés o ansiedad», señala la experta.

La práctica existe precisamente porque la mente humana tiende a dispersarse. La meditación trata de dar tregua a esa sensación de «mi cabeza va a mil», «no puedo estar quieta» o «no sé desconectar».

Aunque muchas personas experimentan una sensación de calma después de meditar, ese no es el objetivo principal. «La relajación es el efecto secundario, no el objetivo», afirma Sánchez.

La práctica consiste en aprender a sostener las emociones incómodas y el malestar sin huir constantemente de él.


«Meditar aporta cambios inmediatos»

Esta afirmación no es completamente falsa, pero necesita algunos matices.

Aunque una sesión de meditación puede aportar calma o claridad mental, sus beneficios más profundos aparecen con la práctica constante. Como explica Pilu Sánchez, «cuando meditas no vas pasando pantallas, no hay resultados medibles. El cerebro se organiza y el sistema nervioso se regenera«.

Por eso la meditación no suele transformar tu vida de un día para otro. Lo que cambia es el estado desde el que la vives. Poco a poco reaccionas con más calma, escuchas mejor y te sientes más presente en tu día a día, lo que implica una transformación profundamente significativa.


La meditación como limpieza diaria

A veces parece que meditar requiere todo un ritual que cuente con tiempo ilimitado, aplicaciones, cursos, retiros, cojines especiales, aromas, velas, música relajante…

Sánchez insiste en que la práctica es mucho más sencilla de lo que solemos imaginar. No hacen falta conocimientos previos, espacios especiales ni equipamiento concreto. Basta con dedicar unos minutos a volver la atención hacia uno mismo.

La experta utiliza una gran comparación especialmente útil para entender la meditación como un hábito cotidiano y accesible, no como algo extraordinario: «Creo que hay que quitarle importancia a meditar. Nos lo han vendido como un baño de espuma para el cerebro y yo lo veo como una ducha diaria», explica.

¿Por qué puede cambiar tu vida?

Los beneficios de la meditación llevan siglos observándose, pero en las últimas décadas la ciencia ha comenzado a explicar qué ocurre exactamente en nuestro cuerpo y nuestro cerebro cuando la practicamos de forma regular.

A corto plazo, la meditación activa la respuesta de relajación del organismo. El ritmo cardíaco disminuye, la respiración se vuelve más pausada y descienden hormonas relacionadas con el estrés, como el cortisol o la adrenalina. Al mismo tiempo, puede favorecer la producción de neurotransmisores como la serotonina y la dopamina, asociados al bienestar emocional.

A medio plazo, los cambios empiezan a trasladarse a la vida cotidiana. Según explica la experta, muchas personas experimentan una mayor sensación de presencia, más confianza interna, más creatividad y una mejor capacidad para responder ante los problemas en lugar de reaccionar impulsivamente.

Los efectos más sorprendentes aparecen a largo plazo, y el error está en quien vende estos efectos como algo inmediato. Diversas investigaciones han observado cambios medibles en regiones cerebrales relacionadas con la memoria, el aprendizaje, la empatía y la autoconsciencia. Algunos estudios incluso sugieren que la práctica continuada favorece la neuroplasticidad, es decir, la capacidad del cerebro para reorganizarse y adaptarse.

Por qué la meditación va a mejorar tus relaciones

Pilu Sánchez reflexiona sobre uno de los beneficios más importantes de la meditación, que tiene poco que ver con sentarse a solas y mucho con la forma en que nos relacionamos con los demás.

La fundadora de ‘Heartbeats’ explica que la práctica activa áreas cerebrales relacionadas con la empatía y la compasión, modificando incluso nuestra forma de escuchar y responder durante una conversación. «Un estudio específico sobre meditación, escucha activa y comunicación demostró que la práctica cambia literalmente cómo escuchas y cómo respondes a los demás«, señala. Según sus conclusiones, las personas que meditaban mostraban una mayor capacidad para comprender mensajes centrados en el otro y para facilitar reinterpretaciones emocionales en conversaciones difíciles.

En otras palabras, la meditación no solo transforma la relación con uno mismo, sino también la calidad de los vínculos que construimos.

La experta añade que cuando estamos verdaderamente presentes, el organismo libera oxitocina, conocida como “la hormona del vínculo”. Esta sustancia fortalece la confianza, favorece la conexión emocional y reduce el estrés dentro de las relaciones. Y esto no es un detalle menor. Las relaciones sólidas y significativas son uno de los mayores indicadores de salud, bienestar y longevidad, por encima incluso de factores como la genética, el éxito profesional o la riqueza económica.

Por eso Sánchez rechaza la idea de que meditar sea un acto individualista o una práctica de aislamiento. «No, meditar no es un acto individual. Es uno de los actos más relacionales que puedes hacer«, afirma.

La profesional concluye con el mensaje de que “meditar es un acto radical de amor”, porque aprender a escucharnos a nosotros mismos es también la mejor forma de aprender a estar presentes para los demás.

María Gómez Maldonado

Periodista de lifestyle, moda, belleza y bienestar integral.

Podría interesarte…

Saber quién eres gracias a los que se quedan: la lealtad como refugio de nuestra verdadera identidad 

Cuando era pequeña, defender a la gente con menos oportunidades, posicionarme junto a incomprendidos, o ser leal a quién no debía ha sido algo que me ha definido durante años.  Pero, ¿quién me ha ayudado a…

Continue reading
Monetizar seguidores o pasión real: ¿Qué define hoy al maquillaje?

Cuando hablamos de moda y belleza tendemos a pensar en grandes marcas y maquilladores famosos como ‘Huda Beauty’ y ‘Makeup By Mario’. Pero, ¿qué pasa con las creadoras de contenido que de verdad aman el maquillaje? En…

Continue reading

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Por si te lo perdiste

Saber quién eres gracias a los que se quedan: la lealtad como refugio de nuestra verdadera identidad 

Saber quién eres gracias a los que se quedan: la lealtad como refugio de nuestra verdadera identidad 

Monetizar seguidores o pasión real: ¿Qué define hoy al maquillaje?

Monetizar seguidores o pasión real: ¿Qué define hoy al maquillaje?

Las clases de mates no hablaban de números, estaban dándote las fórmulas de la vida

Las clases de mates no hablaban de números, estaban dándote las fórmulas de la vida

La cita más importante del verano la tienes contigo misma

La cita más importante del verano la tienes contigo misma

Las 5 formas de llevar un diario creativo: descubre la tuya

Las 5 formas de llevar un diario creativo: descubre la tuya

Lo que la neurociencia está empezando a descubrir sobre el yoga

Lo que la neurociencia está empezando a descubrir sobre el yoga